mitos-alimentarios

Tres mitos alimentarios que son solo mitos (I)

mitos-alimentariosLos mitos alimentarios son creencias populares que la mayoría de las personas considera verdaderas. Aunque existe un gran interés por la alimentación en nuestra sociedad, con el acceso a Internet y nuevas fuentes de información lejos de lograr desterrar creencias peligrosas, estas no dejan de aumentar. A continuación os presentamos tres mitos que están fuertemente arraigados pero que como la mayoría de los existentes carecen de fundamento científico.

1. Comer fruta después de las comidas engorda

Mito falso. Ningún alimento engorda por consumirlo en un orden o momento determinado. Las frutas tienen las mismas calorías siempre (antes o después de las comidas). Lo que puede suceder es que debido al poder saciante de la fibra que contiene, si las tomamos al principio después terminemos comiendo menos de otros platos. Este mito pone en riesgo el consumo de fruta entre la población.

2. Los alimentos “light” adelgazan 

Mito falso. Los alimentos “light” por sí mismos no adelgazan, lo que si tienen es menos contenido calórico que el producto original equivalente. Un producto “light” no tiene sustancias que adelgacen sino ingredientes sustitutivos: por ejemplo en lugar de azúcar edulcorantes no calóricos. Se debe tener cuidado ya que la versión “light” no da carta blanca para poder consumirlo sin límite que es lo que muchas personas hacen erróneamente. Un dieta con alimentos “light” no es garantía de éxito porque hay que asegurar otros factores conductuales y de correcta planificación y distribución de nutrientes a lo largo del día.

3. Una monodieta me ayudará a estar a punto antes del verano

Mito falso. Aunque comer un solo tipo de alimento (espárrago, alcachofa…) puede provocar menos aporte calórico a la dieta y una pérdida de peso rápida, el desequilibrio que ello provoca en el cuerpo termina desembocando en un efecto rebote a posteriori. No existe ningún alimento milagroso que adelgace por sí solo ni que nos aporte todos los nutrientes necesarios para vivir.

Como profesionales sanitarios entendemos que es importante desterrar algunos mitos alimentarios ya que muchas veces por culpa de creencias como estas o como las dietas milagro la población pone en riesgo su salud. No conviene dejarse llevar por las modas o el “boca oreja” y en caso de duda conviene consultar siempre a un dietista-nutricionista colegiado. Tampoco conviene realizar cambios alimenticios drásticos sin la supervisión profesional correspondiente.