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Cómo adelgazar sin ansiedad (y evitar los atracones)

adelgazar-ansiedad-atracones¿Quieres adelgazar sin sufrir ansiedad y evitar los atracones?

Es posible que te suceda más a menudo de lo que desearías sobre todo si estás intentando adelgazar de forma incorrecta. La ansiedad se apodera de ti y cuando te das cuenta el atracón ya ha sucedido.

Recuerda esto: el exceso de control alimentario siempre necesita una vía de escape.

Pasa a un gran número de personas que cada día luchan para bajar peso con métodos prohibitivos y restrictivos. Igual te suena, muchas veces cuando llega el fin de semana ya no puedes más y te descontrolas. Algunas de estas pacientes en la primera visita comentan: “tengo ansiedad por la comida y no puedo gestionarla”. La ansiedad por la comida es un problema frecuente que hay que abordar antes de empezar un tratamiento de adelgazamiento con Reeducación Nutricional. Los nervios y la tensión en ocasiones desembocan en atracones o sobreingestas que no ayudan en nada a la pérdida de peso. Una vez ha ocurrido, muchas veces, el sentimiento de culpa que aparece solo añade más problemas y sufrimiento al asunto. Los momento con más peligro suelen ser cuando llegas a casa estresada, estás aburrida o te sientes sola.

Relájate, a continuación te contaré algunas de las estrategias que se aplican en la consulta y que puedes empezar a incorporar en tu día a día. ¡Ya verás que algunas son muy fáciles de llevar a cabo y con resultados casi inmediatos!

1) Modifica tu estado de ánimo: tener un listado de las actividades que puedan cambiar tus emociones es algo sumamente efectivo. Estas tareas alternativas a la conducta alimentaria funcionan y son tan sencillas como salir de casa o hablar con alguien. Recuerda que realizar una actividad agradable es incompatible con la conducta compulsiva de comer.

¿Cuánto tiempo personal de ocio realizas durante la semana? Es algo que tienes que plantearte siempre si la ansiedad esta marcándote tu alimentación.

2) Evita momentos del día y lugares peligrosos: Hay que anticiparse a la situación problemática. La pregunta que tienes que hacerte es: ¿qué haces en aquella hora? Una vez identificado, ¡cámbialo! Si quieres desprogramar tu mente de esos momentos que te dominan, una estrategia sencilla es empezar a hacer cosas distintas. Recuerdo un caso en que el momento clave era el sábado por la tarde donde mi paciente se encontraba sola y empezaba a devorar chocolate. ¿Adivinas que pasaba cuando estaba acompañada y pasándolo bien?

3) El acceso a los alimentos marca la diferencia: Lo he comprobado en muchos casos, el tener a mano alimentos saludables provoca que la gente deje de lado la comida menos saludable e ingiera lo que tiene más a la vista. La idea es clara y simple: si no lo tenemos cerca no lo comeremos. Una vez tengas claro esto recuerda planificar bien tu compra y no salgas a comprar alimentos con el estómago vacío pues el riesgo de terminar comprando alimentos innecesarios es más elevado.

4) Una buena estructura alimentaria: Los nutricionistas lo tenemos claro, una buena estructura alimentaria evita la alimentación descontrolada durante el adelgazamiento. Hay que repartir las ingesta de forma inteligente añadiendo los alimentos más saciantes en los momentos clave. De esta forma lograrás que la sensación de hambre no termine provocándote esta ansia por la comida.

5) Los alimentos prohibidos no existen: No me cansaré de repetirlo, para no desear intensamente un alimento la mejor estrategia es consumirlo de forma ocasional. Siempre es así. Hay más ansia por los alimentos que más nos prohibimos. A más rigidez más riesgo de atracón. Este es uno de los motivos por los cuales las dietas milagro para adelgazar fracasan y son imposibles de mantener en el tiempo.

Es posible que lleves batallando durante mucho tiempo con tu peso y que estés empezando a obsesionarte demasiado con la comida. Recuérdalo, la relación con la comida debe ser siempre una fuente de placer y bienestar. Si detectas que el exceso de control, la culpa y la tensión envuelven y nublan tu mundo alimentario es que algo no está funcionando bien. No tiene sentido que continúes sufriendo innecesariamente con este tema. Hay muchas cosas que se pueden hacer al respeto. Siempre que te encuentres con dificultades reales para gestionar la ansiedad por la comida es recomendable que te pongas manos a la obra y pidas ayuda profesional antes que empeore tu situación porque existe el riesgo de que termine desembocando en algún trastorno alimentario.


Únete a esta gran aventura. Te enseñaré a cambiar tu relación con la comida.

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